miércoles, 29 de febrero de 2012

¡Qué asco!


 - ¡Qué asco!- pensaba Manuel al mirar la cara de Mónica, su novia. No sabía por qué seguía con ella...

 - ¡Qué asco!- pensaba Manuel al mirar sus manos, curtidas, ásperas. No sabía por qué seguía trabajando en el taller de  su padre...

 - ¡Qué asco!- pensaba Manuel al mirar sus dedos amarillentos, con hachís seco en las uñas. No sabía por qué fumaba porros...

 - ¡Qué asco!- pensaba Manuel al visionar su primera película Snuff. No sabía por qué, pero al fin disfrutaba con su asquerosa vida...

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